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Somos Jor y Gonza, dos personas apasionadas por viajar, fotografiar y vivir la simpleza de lo cotidiano. Nos conocimos en uno de esos paraísos que tiene nuestro mundo y un día decidimos dejar atrás lo cómodo y conocido para subirnos al Fusca, nuestro WV Escarabajo'80 y dejar que el viento nos lleve.

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We are Jor and Gonza, two young, passionate people, that love travelling, taking pictures and living simply. We met at one of those paradises of our world and one day decided to leave confort and know behind to get on our 1980 VW beetle and let the wind take us. 

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SOBRE ESTE BLOG/ ABOUT THIS BLOG

Llevados por el Viento es un blog de viajes mediante el cual intentamos compartir nuestras experiencias y aventuras a través de un recorrido por el continente americano.

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Guided By the Wind (Llevados por el Viento) is a travel blog through which we wish to share our experiences and adventures across the American Continent.

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Los Viajeros.

 

El Fusca, o Fusquita para los amigos, nació en 1980 en el interior del Estado de Sao Paulo, en Brasil. Modelo Fusca 1300, fue uno de los millones de escarabajos que salieron a conquistar América desde los templados galpones de su fábrica. Así llegó a Argentina buscando nuevos horizontes y aventuras y diga si las tuvo que terminó abandonado en un estacionamiento público en Ushuaia, Tierra del Fuego. Ahí un coleccionista amateur, que a consecuencia de su trabajo (Prefectura Naval) se encontraba apostado en ese lugar, se enamoró y dedicó sus siguientes meses a no solo repararle los raspones, sino también darle el cariño que tanto le faltaba. Así llegó a Buenos Aires, pocos años después, donde el marino lo entregó en manos de otro gran cuidador de autos, en el barrio del Cid Campeador, en Buenos Aires. Este gran hombre, de corazón puro, lo hacía circular con orgullo por las avenidas de la Capital, pero sobre los últimos años no andaba bien de salud, por lo cual El Fusca tuvo que limitarse a salidas esporádicas los fines de semana y algún evento especial. Ante el sedentarismo de su chasis, su dueño decidió cederlo y darle así nuevas chances de aventuras. Fue de esta manera como llegó a nuestras manos, a principios de 2008, casi sin batería, con las ruedas un poco bajas y con mucho hambre de ruta. Su propósito y el nuestro se encontraron: descubrir un continente a través de sus caminos, colores y sabores.

Jor. Soy muy indecisa y no me gusta tomar decisiones, ni las importantes ni las más simples como elegir un gusto de helado. Supe ser muy estructurada y seguí por muchos años los pasos típicos sin cuestionarme si era lo que yo sentía y quería,  hasta que un día la vida me hizo saber lo que es realmente importante (a veces me lo sigue recordando), a partir de ahí cambié bastante. Empecé a soñar libremente, a no tener miedo, a hacer lo que tengo ganas, a pensar y vivir el hoy sin perder tiempo en lo que pasó ni en lo que vendrá. Aprendí que la vida es bastante corta y se te puede terminar en cualquier momento, que lo más importante es hacer lo que nos hace felices y si no lo buscamos nosotros mismos, nunca nos va a llegar.

No se muchas cosas, solo sé que me gusta viajar y sacar fotos.  También amo comer y experimentar nuevos sabores, pero amo por sobre todas las cosas el chocolate y sus derivados. Hice algunos viajes, algunos cortos, algunos más largos, algunos con pasaje de vuelta y otros sin. Un día dejé todo y me fui.

Hoy tengo 31 años, soy licenciada en hotelería y una aficionada de la fotografía. Hoy me considero feliz, enamorada, libre, viajera, soñadora y una vez más dejo todo y salgo a la ruta. Quiero viajar y conocer no solo lugares, sino también gente, culturas y sabores diferentes. 

Gonza. Si hay algún adjetivo que quisiera me identifique sería el de libertad. La principal añoranza de la niñez siempre ha sido la libertad, libertad de inhibiciones, libertad de prejuicios, libertad en los conceptos de dinero y tiempo… pero en algún momento de mi juventud perdí mi libertad y mientras construía mi curriculum y me convertía en un adulto, también me cedí frente a un sistema egoísta y esclavista.

Un día me desperté en una playa con un coco helado en una mano y un teléfono Smartphone en la otra. Decidí enterrar uno y disfrutar el otro. A partir de ahí mi vida tomó un giro inesperado donde el presente le ganó espacio al futuro y donde mis eternos sueños se comenzaron a realizar en la simpleza de lo cotidiano, ampliando mi imaginación de lo posible día a día. Historiador, analista político, fotógrafo amateur, guía de turismo pero sobre todo, filósofo de la vida y fanático cebador de mate. A mis 37 años me siento libre como a los 8 y doy gracias a la vida que el viento me cicatrice la cara día a día, pero más aún agradezco ser libre.

 

Leia. Llamada por muchos Leila o Laila, mi verdadero nombre es Leia y proviene de la Princesa Leia Organa, líder de la alianza rebelde y obviamente, personaje fílmico de la Guerra de las Galaxias. Nací en la ciudad de Parati, Rio de Janeiro, un 4 de marzo de 2012. Gonza me adoptó cuando tenía 30 días y mi Mamá ya no me quería dar más leche materna, asique me alimentaba mi papá adoptivo con una sopita de comida ablandada. Mis primeros dos años vivi en casa como cualquier otro perro-mascota pero un día llegó Jor a nuestras vidas y nos convenció para irnos de viaje. Mientras esté cerca de ellos, a mi no me importa que hagamos ni donde, lo que más me gusta es jugar con palos, cocos o cualquier cosa que tenga que correr a buscar. 

En el nordeste de Brasil aprendí a nadar y en Patagonia descubrí que el frio no es para mí, si bien se puede comer la nieve y es crocante el hielo, prefiero el calorcito al sol.

Todos los días me despierto con ganas de aventuras, olores y sabores nuevos.