Seguí nuestro mapa de viaje:

Follow our trip on this map:

Somos Jor y Gonza, dos personas apasionadas por viajar, fotografiar y vivir la simpleza de lo cotidiano. Nos conocimos en uno de esos paraísos que tiene nuestro mundo y un día decidimos dejar atrás lo cómodo y conocido para subirnos al Fusca, nuestro WV Escarabajo'80 y dejar que el viento nos lleve.

Leer más.

 

We are Jor and Gonza, two young, passionate people, that love travelling, taking pictures and living simply. We met at one of those paradises of our world and one day decided to leave confort and know behind to get on our 1980 VW beetle and let the wind take us. 

Read More

Dónde estamos ahora?
Where are we now?
SOBRE ESTE BLOG/ ABOUT THIS BLOG

Llevados por el Viento es un blog de viajes mediante el cual intentamos compartir nuestras experiencias y aventuras a través de un recorrido por el continente americano.

Leer más.

Guided By the Wind (Llevados por el Viento) is a travel blog through which we wish to share our experiences and adventures across the American Continent.

Read more. 

SOBRE NOSOTROS
ABOUT US
Contáctanos!
Contact us!

September 28, 2018

Please reload

Otras entradas

El Sur de Bolivia, un paseo fácil y divertido

June 20, 2017

Cuando piensas en viajar por Bolivia la última palabra que te viene a mente es el de fácil, pero cuando te predispones a que todo sea mucho más difícil y exigente y las cosas salen más simples... acabas sintiendo que fue fácil...

 

Entramos al Estado Plurinacional de Bolivia por una de sus fronteras asfaltadas menos transitadas, Orán-Bermejo. Como muchas otras, una frontera donde el contrabando se vive y se ve cotidianamente. Muchos autos llenos de sacos en sus techos, maleteros y personas cruzando sin parar su frontera, transportando principalmente hojas de coca, ropa y artículos electrónicos para llevar a Argentina... cuanto más lejos llegue la mercadería (mucho llega hasta Buenos Aires), más caro será el producto. 

 

Cruzamos la frontera sin demasiadas complicaciones, disconformes porque solo nos dieron 30 días de permanencia en el país y muy atentos a que nada estuviese fuera de lugar, como generalmente sucede cuando estamos en un país extranjero. En un momento vimos un cartel en una curva que decía: "deténgase aquí"... por las dudas nos detuvimos y Jor bajó del auto para ver que pasaba (ya habíamos sido advertidos por otros viajeros por este tipo de cosas) y se enteró que debíamos pagar un peaje y nos pidieron nuestro papel de entrada al país que debían sellar. En nuestra experiencia, cruzamos decenas de paradas de este tipo y en algunos hasta trataron de exigirnos sellos que no teníamos en nuestro papel de entrada, pidiendo coimas, pero desde que entramos hasta que salimos de Bolivia, no tuvimos serios problemas con la policia, solo algunos incidente de exigencia de una coima esporádica.

 

Desde Bermejo, la ciudad más austral de Bolivia comenzamos a remontar la ruta nacional N1 y a los pocos kilómetros nos adentramos en lo que es conocido como un Bosque Nuboso o Nubloso, típico de países tropicales como Borneo, Colombia, Indonesia, Perú, etc. También son conocidos como bosques musgosos por tener alta cantidad de musgos.

Encontramos una bajada de la ruta hacia el Río Bermejo, límite natural entre Bolivia y Argentina y decidimos parar a descansar y disfrutar de la naturaleza. 

La noche no fue muy fría ya que estábamos a solo 420msnm y en un área bien imputada por el sol. Por la mañana siguiente seguimos rumbo hacia la capital del departamento, Tarija (Bolivia cuenta con 9 departamentos autónomos) ubicada a 1870msnm, por lo cual subimos desde el Bosque Nublado hacia la Puna semidesértica aunque en este caso, con el volumen de los ríos (principalmente el río Nuevo Guadalquivir) y la cantidad de acequias, es un lugar donde se cosecha vino, frutas y el novedoso (para nosotros) singani.

Tarija nos recibió con un clima soleado y amigable. Una ciudad de tamaño medio (180.000 habitantes) con la oferta de una ciudad pero con el ritmo de un pueblo. Si hay de hecho un detalle que nos sorprendió de esta ciudad es que no nos cruzamos con otros "gringos" (concepto al cual se referirían sobre nosotros de aquí en más en los próximos países de América, aunque lo odiemos... seríamos gringos). Con muy poco turismo, pasear por su Plaza de Armas o por su Mercado Campesino fue notorio ver que la novedad del momento seríamos nosotros y fue donde esta aceptación de que aunque habláramos el idioma, aunque quisiéramos acercarnos a la cultura, seríamos gringos... fue acá que tuvimos que aceptar y usar a nuestro beneficio el concepto. 

En el mercado campesino aprovechamos para desayunar un rico jugo y un pedazo de bizcochuelo ya que la oferta para esta comida era muy limitada: en los Andes se desayuna sopa (llamado caldo) o arroz con pollo... y aun no estábamos preparados para semejante cambio en nuestra dieta.

Además del desayuno, aprovechamos para hacer compras de frutas y verduras, sería nuestro primer mercado andino, de los que nos acostumbraríamos con el tiempo, pero de primera impresión muy contentos por la informalidad y por los precios accesibles, además de confort al sentir que uno compraba directamente del productor y no de un intermediario. 

 

En Tarija nos quedamos dos noches acampando en un predio municipal y la segunda noche fuimos visitados por la policia que simplemente nos tomó los datos y nos reconfirmó que estábamos en un lugar seguro y que no tendríamos problemas.

Fue también en Tarija donde por primera vez nos encontramos con la novedad y la realidad sobre los precios de gasolina en Bolivia, tema que nos acompañaría toda nuestra estadía en este país. Desde hace más de diez años el gobierno de Bolivia decidió subvencionar tanto la gasolina como el diesel, para hacer que este bien sea más accesible por su población y teniendo en cuenta que Bolivia extrae y exporta gas natural, con esa regalía podía realizar esta subvención que por dicho es muy popular, claro. La calidad de la gasolina no es muy buena, ya que mientras en países como Argentina, Brasil, Chile, Uruguay el octanage normal es encima de los 90 puntos, en Bolivia es por debajo, pero aun así en vehículos de poca cilindrada para uso urbano (encontramos muchos carros motor 1.0 por ejemplo), no les hace tanta diferencia para moverse a nivel urbano.

 

Lamentablemente el contrabando de esa gasolina a los países limítrofes tanto por bolivianos como por extranjeros, hizo que el gobierno pusiese una cuota anual y un control estricto de cada persona y vehículo que cargara combustible. Así es como todo comenzó... y como los extranjeros no estamos en el sistema informático de las estaciones de servicio no pueden vendernos gasolina al precio normal y te cobran el doble... pero como dice el Martín Fierro, "hecha la Ley, hecha la trampa": para vender gasolina en bidones no es necesario tener que presentar nada en la mayoría de las estaciones de servicio y donde si es necesario siempre conseguimos que algún local nos cargue y nosotros luego transferíamos la gasolina a nuestro Fusca, una maniobra gratificada con una propina, obviamente.

 

Desde Tarija remontamos el altiplano para llegar a Potosi, sin antes pasar por Villa Abescia, un pueblito a 2500 msnm donde abundan los viñedos y donde degustamos singani por primera vez. Fuimos a la Bodega de Fuego donde su dueño nos presentó toda la variedad de vinos y alcoholes que tenia a la venta. Muchas risas y aprendizajes y al final acabamos incluso comprando un Syrah.

A pocos kilómetros de Villa Abescia encontramos un sitio al lado del Río para acampar y ahi hicimos noche, interrumpida por unas vacas que nos asustaron detrás de los arbustos, pero sin incidentes mayores. Volvimos a la ruta para completar la escalada hasta los 4300msnm para llegar a Potosí. Un día de mucho mascar coca y subidas y más subidas. El Fusca sin problemas, escalando y escalando mientras veíamos algunos autos modernos tirados en la carretera con problemas eléctricos o de calentamiento del motor... el Fusca seguía.

En el camino, los tradicionales "retenes bolivianos" que son como peajes pero sin barrera, sino una cuerda o cadena. En ellos la policía verifica que tengas todos los sellos de los otros retenes. Lamentablemente esto lo aprendimos a partir de un policía corrupto que nos exigió un sello y nos quería cobrar una multa que luego de 30 minutos de discusión no nos cobro y nos dejó pasar. A partir de ese momento pedimos sellos en todos lados pero nunca más fue un asunto.

A la llegada a Potosí sentimos mucho orgullo por nuestro Fusquita viajero que había llegado sin problemas aunque también decidimos cambiar el chicler de baja de nuestro carburador para que se ajuste a la proporción de aire que hay en estas zonas. Para eso nos pusimos en contacto con un amigo del mundo VW, Tuqui, quien nos recomendó a Pablo, un mecánico bastante loco y sordo que si bien nos cambio el chicler, nos rompió la rosca de una bujía también... y encima nos cobró. 

En Potosí la altura nos castigó y las primeras 48 horas hicimos muy poco, te de coca de por medio sobrevivimos pero demoramos hasta adaptarnos a la altura. Aprovechamos para hacer los trámites de Leia ya que desde aquí faltarían pocos días para entrar a Chile y también aprovechamos para ir hasta el Cerro Rico y adentrarnos en sus entrañas.

Potosí existe por causa de este cerro, que aún hoy es explorado y excavado. El Cerro Rico conocido también como cerro de Potosí, y en quechua como Sumaq Urqu (cerro hermoso) es una montaña de 4800 metros de altura y que ha sido explotada por la minería desde la fundación de la antigua Villa Imperial de Potosí, reconocido como el cerro con las vetas de plata más importantes del Virreinato. Tan importante es este cerro en el presente también  que se encuentra representado en el escudo nacional de Bolivia. 

 

Llegamos a la base del Cerro y comenzamos a tomar fotos hasta que un muchacho nos pregunto si queríamos visitar la mina. Nosotros ya habíamos averiguado para visitar al cerro pero habíamos desistido por el precio de las agencias del centro de Potosi. Este muchacho se nos acerco y nos dijo que el era minero y sus días de descanso llevaba gente para adentro a visitar. Nos llevó a la mina de la cooperativa en la que él trabaja, nos contó la historia de su familia, su presente y nos mostró su sitio de trabajo. Vimos también al Tío, deidad a la que los mineros ofrendan y piden protección. En total, una experiencia enriquecedora y dura desde la realidad de un Cerro que esta acabando con el agua de la ciudad y que esta abierto por cientos de lugares a un punto que parece un queso gruyere.

 

Tuvimos la suerte también de encontrarnos en el centro de Potosi con un ensayo para los bailes típicos que serían en agosto. Pudimos apreciar las vestimentas, música e incluso conversar con algunos participantes. Todos muy simpáticos y alegres.

Desde Potosí partimos con muchas expectativas aunque un poco demorados por los trámites de Leia, hacia Uyuni... con intenciones de parar a acampar a la mitad. A los pocos kilometros que dejamos la ciudad el atardecer y el frío cayeron juntos y decidimos detenernos en algún pueblito a pasar la noche. Así encontramos un alojamiento en un pueblito, Chaquilla, a 70 km de Potosí, donde un señor nos ofreció hospedaje por muy poco dinero. Era un cuartito en el fondo de su despensa, con baño y agua corriente, (por 2 dólares) lo cual ya era un montón. Nos advirtió del frío de la noche y la cubrimos bien a Leia que durmió en el auto y nosotros también nos cubrimos con todo lo que teníamos además de dos frazadas cada uno. A 3670 mts de altura, con una temperatura media anual de 11 grados, estaba claro que era un lugar difícil para habitar, pero estos paisanos lo hacían sin queja. 

Desde Chaquilla fuimos hacia Pulacayo siguiendo por la RN5, 115km de muy buen asfalto. Pulacayo, famosa primero por ser la segunda mina de plata del mundo (siendo el Cerro Rico la primera) y segunda por ser sede de un congreso de la FSTMB (Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia) en 1945. Fue aquí y en este momento cuando por primera vez, trabajadores de este rubro consiguieron beneficios como el Salario básico y escala móvil de salarios, semana de 40 horas de trabajo, contratos colectivos, independencia sindical, control obrero en las minas, armas para los trabajadores y otras reivindicaciones menores. Fue un éxito del movimiento troskista en Bolivia y en Sudamerica, considerado el programa más avanzado en movimientos de este tipo que hayan votado los sindicatos hasta el momento, especialmente en una industria controlada en esa época por multinacionales norteamericanas e inglesas. 

 

Este evento tuvo lugar en la bocamina del socavón San León a 4.620 mts. de altura sobre el nivel del mar. El programa aprobado en este histórico congreso, pasaría a conocerse como las Tesis de Pulacayo. Fueron presentadas por un joven universitario y militante trotskista del POR (Partido Obrero Revolucionario, creado en 1935), Guillermo Lora. Hoy, Pulacayo, pueblo minero, parece un pueblo fantasma. Si bien las residencias mineras están ocupadas y la explotación minera está en auge, el pueblo parece vacío y entristecido. Nos detuvimos para visitar el cementerio de trenes (recuerdo del apogeo), patrimonio de la UNESCO y continuamos viaje.

Quedaban meros 20km y luego de subir una última cuesta vimos desde lejos el desierto blanco, casi encegueciéndo nuestros ojos y debilitando el concepto de horizonte, ahí estaba: el Salar más grande del Mundo, el Salar de Uyuni.

Situado a 3600mts sobre el nivel del mar es mayor desierto de sal continuo y alto del mundo y también la mayor reserva de litio del mundo, dato que no es menor, ya que entre Uyuni y Potosí concentran gran parte de la riqueza minera de Bolivia, pero ante los ojos del visitante, poco de ese dinero se ve volcado en infraestructura.  

 

Apenas llegamos al pueblo nos encontramos con la fiesta local (fundación de la ciudad) y nos comimos un cerdo asado con arroz y frijoles, luego fuimos en búsqueda de alojamiento ya que el frío que estaba haciendo en esta época nos desalentaba de dormir fuera. Encontramos un alojamiento por 15 dólares y ahí fuimos, con estacionamiento incluido. Como todavía había luz por varias horas, decidimos irnos hacia Colchani (20km de asfalto) y desde ahí entrar al Salar donde nos esperaban grandes camionetas 4x4 y ninguna le llegaba a los talones al fusca que aprovechó para pasearse con glamour y hasta hacer un "book" de fotos!

 

Esa noche la pasamos adentro, con frío pero sobrevivimos. Haber llegado a Uyuni fue un logro tan grande como haber llegado a Ushuaia o el mismo hecho de haber pasado los 4300 metros de altura... por lo cual el festejo estuvo incluido. Antes de relajarnos y dormir tuvimos que salir en la aventura de conseguir gasolina que en particular este día estaba en falta en la ciudad... por suerte conseguimos llegar a una estación de servicio donde el mismo dueño nos ofreció cargar con nuestro bidón nuestro tanque y además teníamos un extra de 5litros más, a causa de la travesía que nos proponíamos hacer a partir del día siguiente (Uyuni - Atacama), éxito total.

 

Al dia siguiente comenzó la aventura, salimos desde Uyuni con un camino afirmado y poco tránsito hacia la ciudad de San Cristobal, por la misma Ruta 5. A 88km llegamos a San Cristobal y lo único que se veía alrededor eran camionetas 4x4 pertenecientes a empresas mineras y carteles que anunciaban el trabajo que venían haciendo estas minas para ayudar a las poblaciones locales. Luego de San Cristobal comenzó el mejor paisaje, Volcanes que se anunciaban en el horizonte, un desierto esta vez de arena y mucha fauna de altura, como los Flamencos Rosados Chilenos.

Nos quedaban 140km de desierto, del ruido del viento, la textura del ripio y el cielo celeste solo interrumpido por el humo del Volcán Ollagüe. El camino, espectacular se vio interrumpido por Alota, un lugar donde miles de piedras expulsadas por un volcán hace millones de años crean un paraíso de la imaginación con centeneres de formas y estructuras para fotografiar durante horas. Obviamente, ahí fue donde decidimos parar a descansar los 4 y almorzar. 

Con la luz tenue del atardecer vimos una pequeña villa en el horizonte, estábamos llegando al final de nuestra aventura boliviana y otra estaba a punto de comenzar... Chile nos esperaba con una de sus maravillas  pero antes de llegar a Atacama deberíamos atravesar uno de los momentos más incómodos de nuestro viaje hasta el momento... entrar desde Bolivia a Chile quizás haya sido la frontera más complicada de todas, pero quién nos quitaría lo bailado? No dejaríamos que nadie nos amargue el éxito de nuestra campaña. 

 

Please reload

Seguinos:
Please reload

Buscar por Tags
  • Facebook quadrado preto
  • Pinterest preto quadrado
  • Instagram Basic Black
  • YouTube Quadrado Preto